viernes, 10 de febrero de 2012

Griego clásico y griego moderno (I)

En los últimos años estamos viendo cómo la enseñanza de las lenguas modernas se encamina hacia el llamado Marco ComúnEuropeo de referencia para las Lenguas, donde priman las capacidades básicas: la comprensión y expresión orales y escritas.
¿Qué pasa con las lenguas clásicas? No debemos olvidar, por una parte, que tanto el latín como el griego clásico eran lenguas de cultura que se hablaban y se escribían y, por otra, que debemos enseñarlas como el resto de lenguas, tal y como hicieron algunos humanistas y filólogos posteriores, como Rouse, si no queremos quedarnos atrás.
La finalidad de este curso, que hoy comenzamos, no es más que poner en práctica una de las capacidades básicas que nunca utilizamos en nuestras clases: la expresión oral. ¿Cómo lo vamos a hacer? A través de la lengua griega, pero en su estadio actual: el griego moderno.
Lo primero que se debe trabajar es el alfabeto y qué mejor forma que con un bingo de las letras griegas y una canción.



¿Qué es lo primero que aprendemos en cualquier lengua? Exacto, los saludos, a preguntar: ¿cómo te llamas?, ¿dónde vives?, ¿cuántos años tienes?… y para ello necesitamos también conocer los números, gentilicios, oficios… Hoy hemos practicado todo esto con un pequeño juego inspirado en el Speed dating, un sistema de encuentros o citas rápidas.
Otro de los contenidos básicos en cualquier lengua es la descripción de un lugar, una situación… Para ello hemos trabajado un vocabulario básico que podemos reconocer en la vida diaria, como sol, luna, campo, ciudad… y lógicamente los colores. ¿Qué mejor forma de repasar este vocabulario que con una canción conocida por todos?



Las canciones es un buen recurso para trabajar el vocabulario y diversas estructuras, aunque sean en griego moderno.